Una semana con dos caras: la Fed habló, y el mercado no le gustó lo que escuchó
La Fed no recortó, el petróleo no bajó y la inflación no cooperó. Los mercados ajustaron, pero el ciclo sigue. Entiende qué pasó esta semana y qué mirar ahora.
La semana pasada los mercados tuvieron que procesar mucho al mismo tiempo. La reunión de la Fed, un dato de inflación que volvió a sorprender al alza, el petróleo por encima de los USD 100 y una presión técnica creciente sobre los índices principales. El resultado fue una semana a la baja, con el S&P 500 cerrando el viernes en mínimos no vistos en varios meses.
No es el momento para el pánico, pero sí para entender qué está pasando.
Lo que pasó:
El miércoles fue el día más pesado. El S&P 500 cayó 1.36%, el Nasdaq perdió 1.46% y el Dow Jones bajó 768 puntos, un 1.63%, tocando nuevos mínimos del año y cerrando por debajo de su media móvil de 200 días.
El detonante fue la reunión de la Fed. El FOMC mantuvo las tasas sin cambio en el rango de 3.50% a 3.75%, pero revisó al alza sus proyecciones de inflación para 2026 y 2027, principalmente por el impacto del petróleo. El mercado que esperaba al menos un recorte este año empezó a pricear lo contrario.
El PPI de febrero llegó por encima de lo esperado por segundo mes consecutivo, impulsado principalmente por los costos de servicios. Sumado al petróleo elevado, la palabra que nadie quería pronunciar volvió a circular: estanflación.
Los factores que movieron el mercado
La Fed y las tasas. Las expectativas del mercado pasaron de anticipar un posible recorte de 25 puntos base a anticipar una posible alza en 2026. La probabilidad de una suba en octubre pasó de 30% a más del 45% en solo una semana.
El petróleo, sin ceder. El Brent cerró por encima de los USD 103 por barril, sostenido por la incertidumbre en torno al conflicto en Medio Oriente y la situación del Estrecho de Ormuz. Mientras el suministro no se normalice, la presión sobre los precios de energía va a continuar.
Los índices, bajo su promedio de largo plazo. El S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones cerraron la semana por debajo de sus medias móviles de 200 días, una señal técnica que los analistas interpretan como presión bajista en el corto plazo.
Tech, mixta pero con señales positivas. El lunes hubo un rebote liderado por tecnología: Nvidia subió 1.8% tras anunciar nuevas alianzas enfocadas en IA agéntica. Pero ese impulso no alcanzó para compensar las caídas del resto de la semana.
Defensa, el sector que sigue ganando. En un contexto de conflicto prolongado, las empresas aeroespaciales y de defensa mantienen su racha positiva, respaldadas por el aumento del gasto militar global.
El dato macro
El GDPNow de la Fed de Atlanta revisó a la baja su estimación del crecimiento del primer trimestre: de 2.7% a 2.3%. No es una caída dramática, pero confirma que la economía americana está absorbiendo el impacto del conflicto gradualmente.
La Fed revisó al alza su estimación de inflación para 2026 a 2.7%, aunque sigue esperando que el efecto de los precios de energía sea transitorio y que la desinflación en vivienda continúe.
Lo que viene
La semana del 23 de marzo trae los PMIs preliminares de marzo, que serán los primeros indicadores de actividad que reflejan el impacto del conflicto con un mes más de historia. También se publica el reporte final del PIB del cuarto trimestre y el índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan.
En el frente geopolítico, la atención sigue en el Estrecho de Ormuz y en cualquier señal de negociación entre Estados Unidos e Irán. Ese factor sigue siendo el que más pesa sobre el petróleo y, por extensión, sobre las expectativas de inflación y tasas.
Lo que nos llevamos
Esta semana fue una de esas en que el mercado no reacciona mal porque las noticias sean catastróficas, sino porque no fueron lo que se esperaba. La Fed no recortó ni lo va a hacer pronto, el petróleo no bajó y los datos de inflación no ayudaron. Eso es suficiente para que los mercados ajusten.
Pero el cuadro de fondo sigue siendo relevante. Bank of America señaló que el shock energético no es suficiente para generar una recesión, y que el entorno se parece más a los episodios de riesgo que la economía absorbió entre 2005 y 2009, donde el ciclo continuó.
Para el inversor de largo plazo, lo que importa no es si el mercado sube o baja esta semana. Lo que importa es tener un portafolio que pueda procesar este tipo de semanas sin que cambie el plan.
Las opiniones expresadas en el comentario anterior son válidas a la fecha de publicación y están sujetas a cambios. La información ha sido obtenida de fuentes de terceros que consideramos confiables, pero no garantizamos que los datos citados sean precisos o completos. Este material no debe ser considerado como una previsión ni como asesoramiento de inversión respecto a una inversión específica o a los mercados en general, ni pretende predecir o reflejar el desempeño de ninguna inversión. Podemos realizar transacciones en valores que no necesariamente sean consistentes con las conclusiones de este informe. Los inversionistas deben consultar a su asesor financiero para determinar la estrategia que mejor se adapte a su situación. El desempeño pasado no garantiza resultados futuros.
Solo para fines ilustrativos. No representa una recomendación de inversión. Para más información, consulte nuestra Divulgación en Redes Sociales. Valores ofrecidos por Northbound Securities, LLC, miembro de FINRA/SIPC.
Fuentes: Charles Schwab. Weekly Trader's Stock Market Outlook. CNBC. Edward Jones. Financial Content Markets. CSFX Research.